Tips para una vida libre de estrés

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Hay datos que señalan que el estrés mata al año a millones de personas con sus manifestaciones derivadas en efermedades

La enfermedad más seria de la época moderna es sin duda alguna el estrés. Aunque no sea una patología física en sí misma, es la causa de múltiples dificultades de salud que pueden llegar a ser muy graves. La sociedad actual, cargada de una cantidad de problemas, producto del sistema de vida, de las crisis económicas que aquejan a muchos países, la situación política y social, las deudas, los compromisos familiares, los conflictos de pareja y los inconvenientes en los ambientes de trabajo son potenciales detonantes del estrés.

La manera en la que afrontamos los problemas cotidianos son determinantes para que nos generen estrés. Cuando vivimos o vemos cada situación con una mentalidad fatalista, ponemos en riesgo nuestra salud, porque nos exponemos a sufrir de estrés. Eso no quiere decir que tengamos que vivir la vida con total laxitud, de hecho, hay quienes hablan de un nivel de estrés positivo, porque impulsa a la acción.

Las manifestaciones del estrés pueden ser desde la caída del cabello focalizada, hasta enfermedades cardíacas graves. Por eso, que hoy te voy a hablar de algunas recomendaciones para que liberes tu vida del estrés nocivo.

No te desesperes

Hay personas que tiene dificultades para afrontar adversidades, tal como lo dijimos, por eso te traigo una frase que alguien me contó una vez y me parece muy adecuada: «si tu problema tiene solución, por qué te estresas; si tu problema no tiene solución, por qué te preocupas». Pues así, debemos aprender a aceptar que no todas las cosas podemos solucionarlas o evitarlas. Y si sabemos discriminar eso, podemos trabajar con claridad y serenidad en resolver la situación que nos afecta. Caer en la desesperación no nos permite ver con objetividad y en su justa dimensión un problema. Por eso las posibles soluciones se nos desvanecen porque no ponemos atención en la solución, sino en el problema en sí.

Organízate

Uno de los problemas más comunes que detonan las crisis de estrés, es la falta de organización. Cuando tenemos una tarea o varias tareas, si logramos organizarlas de manera que podamos discriminar cuáles son las más complejas, qué recursos necesitamos para resolverlas, cuánto tiempo nos tomarán aproximadamente, podemos distribuir nuestro tiempo y emprender cada una de ellas. Lo mejor es salir primero de aquellas que nos impongan mayor dificultad, para luego ir resolviendo y el resto. Así, cuando estemos más agotados, las tareas más fáciles no serán una carga muy pesada. La planificación es una de las formas más eficientes para eliminar el estrés.

Sé asertivo

La asertividad es una virtud que mucha gente no pone en práctica. Ser asertivo significa saber decidir qué hacer y cuándo hacerlo. También es aprender a decir que NO, cuando no estamos seguros de poder con una responsabilidad o compromiso. Muchas personas sucumben a un gran nivel de estrés cuando asumen compromisos que rebasan su capacidad operativa o el nivel de conocimiento que tiene sobre un tema en específico. El mundo no se acaba por decir que no. Si al decirlo eso te genera un conflicto, agradécelo, porque definitivamente estás en la situación, lugar o relación equivocado.

Descansa

El organismo entero necesita descansar lo suficiente para reponer energías y seguir adelante. Cada persona tiene distintos niveles de energía, respeta los tuyos y los de los demás. Hay gente que se repone muy rápido y otros que necesitan descansar más. Pero todos necesitamos descansar. Cuando tu cuerpo te lo pida tómate un descanso. Incluso, durante la jornada de trabajo debes tomar varios descansos cortos, para que tu productividad sea mucho más eficiente. Hay personas que se obsesionan con un trabajo pendiente y pueden pasar horas continuas sin tomar un breve descanso, eso es absolutamente contraproducente para tu salud.

Pide ayuda

No seas de esa gente  que no son capaces de pedir ayuda cuando tienen algún problema. Te sorprenderás de ver la disposición de muchas personas para ayudar a otros. Yo mismo lo he comprado muchas veces, que he tenido que pedir ayuda y la respuesta generosa no se ha hecho esperar. Eso sí, cultiva buenas relaciones para que tengas reciprocidad. En ocasiones hay situaciones que nos embargan de tal manera que no nos dejan ver un camino para solucionar los problemas que nos aquejan. Muchas veces basta un consejo de alguien para aclarar tu panorama y encontrar la respuesta que estabas esperando.

Diviértete

Los griegos, que inventaron de todo y nos forjaron como civilización, tenían un método para trabajar el drama y la catarsis. En sus fiestas presentaban un par de tragedias y luego una comedia. De esta manera, la intensidad de las emociones vividas en los dramas, era distendida de manera terapéutica con la risa. Dedica tiempo a realizar aquello que te divierte o te da placer. Eso te hará una persona más saludable y mucho más productiva, porque una persona con estrés excesivo o preocupaciones no puede producir de igual manera que si está feliz. Sonríe todos los días

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